Shimano. Estos necesitan poco mantenimiento y su funcionamiento en casi todas las circunstancias es muy bueno, pero como todo, también tienen su lado oscuro.Hay ciertas situaciones, como con condiciones de barro, en las que cuesta bastante volver a encalar la zapatilla, ya que el anclaje ademas de no ser muy grande, se llena de barro dificultando la entrada de la cala. Esto sobretodo es debido a que en los pedales Shimano, ademas de por su mecanismo más grande, la parte delantera del anclaje del pedal es fija y solo bascula la trasera para permitir que entre la cala, mientras en los Crank Brothers, el sistema de anclaje es mucho mayor y además se abre por ambos lados, careciendo de esta manera de la regulación de dureza, cosa que si tienen, a través de un tornillo, los Shimano.Otro de los puntos negativos que se suele atribuir a los pedales Shimano es la poca libertad angular que deja a las rodillas. Una vez que acoplamos la bota al pedal, prácticamente no permite rotación de la zapatilla, obligando a pedalear con las piernas totalmente alineadas o ajustar de una manera muy precisa y fina las calas. Esto si tienes problemas de rodillas no va a ser ninguna ayuda y quizás deberías plantearte probar los Crank Brothers.
Los Crank Brothers suelen tener un diseño más cuidado y atractivo, pero esconden en su interior unos componentes que, de ligeros o especiales, los acaban convirtiendo en material delicado y con necesidad de mantenimiento, su verdadero talón de Aquiles. Esto conlleva aparte del típico engrase y ajuste, la utilización del más que recomendable kit de reconstrucción de juntas y rodamientos por lo menos una vez al año, siempre dependiendo del uso que se les den. También veremos que las calas se desgastan bastante más rápido, principalmente por el material con el que están realizadas (latón), y en algunas ocasiones pueden llegar a necesitar su sustitución en menos de un año, dependiendo de los kilómetros y el trato que les hayamos dado.
Sin embargo, en la parte positiva de los Crank Brothers, encontramos la ya antes comentada mayor libertad angular cuando tenemos la zapatilla enganchada. En función de en qué pie esté montada la cala maestra, tendremos la posibilidad de tener de 5 a 20 grados de libertad de movimiento para la rodilla. Esta es la única regulación con la que contaremos para sacar más fácilmente los pies.
Otra cosa que varía sustancialmente de un pedal a otro es el mecanismo del pedal, que en el caso de Crank Brothers nos permite fijarnos por las cuatro caras y frente a las dos que ofrecen los Shimano. Aunque esto también tiene algún inconveniente, ya que si golpeas la parte inferior del pedal con una piedra, esta puede llegar a abrir la sujeción y hacer que en la parte superior se desacople la bota.
Fuente: planetmountainbike.


